(Desde 0 y en privado: aunque no hayas cantado nunca, sientas que desafinas o el chamanismo te suene a rituales raros)
El canto hace que tu garganta se abra, el pecho se afloje y el cuerpo suelte por fin la tensión de aguantarlo todo.
Exprésate sin miedo ni juicio. Cantar desde el alma es recordar que estás viva.
Aprenderás a transformar tu canto en un canal capaz de sanar heridas profundas.
Sin importar tu experiencia, tu tono de voz o si alguna vez creíste que no sabes cantar.
El día en que aterrizas y comprendes que aquí no vienes a demostrar nada.
Entenderás por qué esforzarte en hacerlo "bien" es justo lo que mantiene tu voz dormida.
El día en que pones nombre a lo que has venido a soltar.
Llevas años confundiendo lo que tu cabeza quiere con lo que tu corazón anhela. Nada se mueve hasta que distingues cuál de las dos te habla.
El día en que descubres qué le pasa a tu cabeza cuando empiezas a cantar.
Esa voz interna que te repite que no vales, que no mereces, que deberías ser distinta… empieza a perder fuerza cuando tu voz real empieza a ocupar su lugar.
El día en que entiendes que tu silencio nunca fue debilidad.
Por qué una frase, una mirada o un gesto de hace años pueden seguir decidiendo hoy cómo te comportas, qué dices… y qué te vuelves a tragar.
El día en que dejas de pedir permiso para alzar tu propia voz.
Dejas de sostener por dentro lo que nunca dijiste por fuera. Y empiezas a descubrir cuánta energía llevabas años gastando en mantenerte callada.
El día en que conviertes lo cotidiano en sagrado.
No necesitas un templo ni una ceremonia perfecta. Con 5 objetos sencillos y una intención clara, un rincón de tu casa se vuelve un lugar que tu cuerpo empieza a reconocer como seguro.
El día en que haces tu primera ceremonia íntima de canto. En privado. Sin que nadie te vea.
Porque el canto chamánico no es solo "cantar". Es aprender a abrir un espacio dentro de ti y saber cerrarlo. Una capacidad que llevas años necesitando (para cerrar un duelo, enfrentar una conversación incómoda, o incluso para terminar el día y sentir que de verdad acabó).
Una capacidad íntima, simple y siempre disponible para sostenerte cuando la vida te saque de tu centro. Sin esperar a que alguien te calme, te entienda o te dé permiso para sentirte en paz.
Habla con Julio por WhatsApp y cuéntale tu caso. Él te orientará y, si esta formación no es para ti, te lo dirá con total honestidad.
Hablar con Julio por WhatsApp
30 minutos a solas con él al completar tus 7 días, para ordenar lo que se movió y decidir tu siguiente paso. Es su forma de asegurarse de que nadie termina este camino sola.

El sistema que condensa 20 años de chamanismo del perdón en un solo mapa. Aprenderás a activar los cuatro poderes toltecas y a ubicarte en la rueda para saber siempre cuál es tu siguiente paso. Unido al canto, convierte el conflicto interno en paz y confianza.

Un círculo donde seguir caminando acompañada: compartir dudas, escuchar a otras en procesos parecidos y recordar que no lo haces sola. Sin obligación de exponerte, tuya para siempre y sin cuotas.

La versión escrita de todo el recorrido, con espacio para reflexiones y ejercicios.

La selección de canciones que han acompañado a Julio durante más de 20 años. Cantos que todavía nos siguen emocionando, trayendo poderosas comprensiones, y que nos recuerdan que nuestro corazón anhela cantar.

Un espacio para vivir el canto acompañada por la comunidad. Puedes participar o simplemente escuchar. Con la cámara encendida o apagada.
Entra antes del martes 1 de septiembre para no perdértelo.
Estoy seguro de que, si te implicas y recorres este viaje, descubrirás que tu voz tiene un poder de expresión que ni imaginabas.
Ahora bien, puede que este no sea tu momento o que no resuene contigo.
Por eso, si tras hacer la formación sientes que este camino no es para ti, me escribes y te devuelvo hasta el último céntimo. Sin límite de tiempo, sin formularios y sin tener que justificarte.
▸Eso sí: esta formación no es para indecisos. Es para quienes llevan años tragándose lo que sienten y han decidido que ya es suficiente. Si dudas, mejor no accedas.
Quizá ahora mismo sientas el anhelo profundo de cantar… pero también aparezcan los nervios, la vergüenza o el miedo a no estar preparada. Estas personas estaban justo en ese punto antes de unirse a la formación. Sintieron el llamado de su voz, escucharon a su intuición y decidieron decir sí.
Tres personas contando lo mismo desde tres vidas distintas.
«Empecé con el juicio como mi reto, y hoy está superado: me encanta oírme. Es mejor el canto mediocre que haces que el perfecto que no haces.»
Recién he acabado los 7 días de "Tu primer canto". Me ha gustado muchísimo, he conectado con la alegría y se me abre un mundo. Ha sido increíble. Estoy deseando regalárselo a una amiga.
«Lo que me gustó fue que él no cantaba perfecto. ¿Y qué más da? Si me sale un gallo, lo he soltado y ya está.»
LucíaEncendí unas velas, quemé palosanto y usé mi propio pecho como tambor. Perdí la noción del tiempo. Cuando abrí los ojos, me vibraba todo el cuerpo.
«Por el precio que es, ha sido muy generoso. Antes me daba mucha vergüenza; ahora, cada vez menos.»
Estoy temblando… hace un mes estaba en el hospital y no podía hablar. Doy gracias, porque cuando pierdes algo tan importante es cuando lo valoras. Gracias por este maravilloso curso del que estoy aprendiendo tanto.
«Escúchame, es un placer para mí pagar y participar de la estabilidad de vuestra vida, porque mientras más estables económicamente estéis, más cosas bonitas vais a hacer.»
BelénYa te iré contando, pero el valor del curso, y solo he visto un módulo, es muy superior a lo que cuesta.
«Estoy encantada. Ya he llegado al capítulo 8 y conecto mucho con estos cantos por su sencillez y su profundidad.»
NatashaMe ha aportado mucha confianza, fuerza y motivación. Me ha recordado escuchar a mi corazón. A veces soy muy dura y exigente conmigo… y me has hecho reflexionar mucho.
Llevo más de 20 años acompañando procesos de sanación profunda y expansión de la consciencia, tanto a nivel individual como grupal.
Soy co-creador de La Casa del Perdón y de la Escuela de Chamanismo del Perdón, espacios dedicados a integrar herramientas ancestrales con una mirada contemporánea del despertar espiritual.
A lo largo de estas dos décadas, me he formado y he facilitado rituales y enseñanzas de múltiples tradiciones: Temazcales, Canto Chamánico, Ceremonias con Plantas Sagradas, y técnicas de perdón desde una visión No Dual.
Además, soy autor del libro La Ayahuasca y el Perdón, una obra autobiográfica en la que comparto mi camino y mi compromiso con la verdad interior.
Hoy, mi misión es compartir este camino con quienes sienten el llamado a recordar su esencia y usar la voz como herramienta de transformación, sanación y conexión espiritual.
Porque quiero que empezar sea fácil y que el precio no sea una barrera para que conectes con tu voz. Pero que su coste accesible no te engañe: entre la formación y todos los bonus, el valor que recibes es muy superior a lo que vas a pagar. Además, cada plaza incluye una sesión 1:1 conmigo, y eso tiene un límite real de agenda: por eso abro las plazas en bloques y el precio sube al completarse.
Si siempre soñaste con cantar pero nunca te atreviste. Si cantas, pero sientes que falta alma e intención. Si buscas una práctica espiritual viva que quepa en tu día a día. O si sientes que tu voz quiere expresarse y no sabes cómo dejarla salir.
Este espacio es precisamente para eso. Aquí no se canta para ser perfecta: se canta para ser libre. Empiezas por el sonido más pequeño, a solas, sin que nadie te oiga. La vergüenza no se vence empujando: se afloja cuando el cuerpo se siente seguro.
No. Solo necesitas tu voz. Si tienes un tambor u otro instrumento podrás integrarlo, pero todas las prácticas están pensadas para hacerse sin nada más que tu cuerpo y tu intención.
No. Está diseñado desde 0 para que cualquier persona, incluso si nunca ha cantado ni se ha acercado a lo chamánico, pueda recorrer el camino con éxito. Solo necesitas traer tu voz tal y como es, y un deseo sincero de escucharte.
Unos 15 minutos al día durante 7 días. Está pensado para entrar en la vida que ya tienes (cuando se calla la casa, en el coche, caminando), no para añadirte otra tarea.
Me escribes y te devuelvo el dinero. Sin límite de tiempo, sin formularios y sin preguntas. Quiero que entres con total tranquilidad.
Habla directamente con Julio.
Confía en mí, no te lo pierdas.